Todo Cambia

Uno de los principios mas básico de esta vida es el hecho de que todo cambia. Nada permanece estático, nada es permanente, todo viene y se va. Es la naturaleza de todo lo que nuestra mente alcanza a imaginar y también de aquello que no podemos vislumbrar. Nuestro cuerpo, nuestros pensamientos, nuestra manera de actuar y reaccionar ante la vida, nuestras circunstancias, nuestros miedos, nuestras alegrías, nuestros conocidos, nuestras relaciones, nuestros triunfos, fracasos, sentimientos, opiniones… y para no hacerles el cuento largo: TODO lo que habita en éste universo.

Uno de las primordiales bases de la meditación que practico, la Vipassana (hablaré de ella en otro momento) es algo llamado “Anitya” (se pronuncia anicha). Es una hermosa palabra que con tan solo escucharla me tranquilizo. Básicamente lo que significa esta palabra o este concepto es el cambio y la no permanencia de las cosas. En otras palabras, este tipo de meditación nos enseña que TODO absolutamente TODO, lo bueno y lo malo viene y se va: cambia, no permanece y no prevalece. Es por ello que no vale la pena preocuparse tanto por los problemas. Para que preocuparse si al final de cuentas lo único que sabemos con certeza es que la situación que nos agobia cambiará, pasará, se irá y algo más llegará a sustituirla.

Que simple y sencillo suena todo esto. Aún me pregunto por que nos cuesta muy poco entenderlo y mucho, muchísimo aplicar éste concepto de impermanencia en nuestra vida diaria. Cada que te preocupes por algo recuerda éste sencillo pero muy sabio principio, repite la palabra “Anitya” dentro de tu mente, verás que así las preocupaciones se hacen más livianas.

Autora: Adriana Puente

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