¿Qué es eat clean ó alimentación limpia?

Seguramente has leído o escuchado esta expresión: “eat clean” o  en español “comer limpio”.

Clean eating o alimentación limpia no es una dieta, es un estilo de vida que básicamente significa consumir alimentos en su estado más natural posible. Eat clean es no sólo elegir alimentos más saludables y naturales, sino también evitar alimentos procesados e industrializados ya que éstos contienen grandes cantidades de sodio, azúcar, grasas saturadas y demás ingredientes ocultos que resultan nocivos para nuestra salud.

El estilo de vida “eat clean” puede ser de gran beneficio para nuestra salud, sin embargo, es importante recordar que la clave para una alimentación saludable (no solo fisiológicamente hablando, sino también mentalmente) es el balance, la variedad y la flexibilidad. Yo soy de la idea que es mejor comer un 80% del tiempo “limpio o clean” y un 20% ser más flexibles. Comer un 100% “clean” puede ser sustentable para algunas personas, sin embargo para muchas otras puede resultar poco sano. Caer en los extremos puede ser peligroso para nuestra salud y corremos más riesgo de caer en desordenes alimenticios, comportamientos obsesivos, frustraciones y baja autoestima.

Hoy les comparto algunas reglas generales del CLEAN EATING:

  1. Limitar el consumo de alimentos procesados/industrializados: así podrás reducir también el consumo de sodio, azúcar y grasas saturadas que generalmente abundan en estos productos.
  1. Comer más: vegetales, frutas, leguminosas, oleaginosas, carbohidratos complejos y proteína magra. Al nutrirte adecuadamente podrás prevenir deficiencias nutricionales y así prevenir diferentes enfermedades también.
  1. Consumir más alimentos orgánicos: muchas veces los alimentos orgánicos son más caros, sin embargo, vale la pena usarlos pues no sólo estarás protegiendo a tu cuerpo de pesticidas y demás químicos, también estarás apoyando al medio ambiente y a los productores locales que los cultivan.
  1. Aprende a leer etiquetas: leer las etiquetas de los productos que consumes es súper importante pues solo así podrás comparar productos y elegir el que más te convenga. Muchas veces dos productos “relativamente iguales” pueden tener grandes diferencias en contenidos calóricos, en azúcares, grasas, etc. Hay productos que tienen muchísimos ingredientes que hasta difícil de leer son, ¿quien quiere meter todos esos ingredientes desconocidos a su cuerpo? Recuerda, cuando hablemos de ingredientes: lo menos es más ¡ELIGE BIEN!
  1. Consume menos: productos lácteos, embutidos, productos enlatados, dulces, azúcar refinada, harinas blancas, jugos azucarados o carbonatados.
Autora: Adriana Puente

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